VILLANUEVA EN EL ARCHIVO DIOCESANO.
Para saber más de la historia de nuestro pueblo, es imprescindible
consultar en documentos, ya que los recuerdos que nos cuentan nuestros mayores,
muchas veces carecen de rigor histórico y están adornados por
hechos y datos que nunca se han podido demostrar.
En un pequeño trabajo de investigación sobre la historia de
Villanueva a través del Archivo Diocesano he realizado una pequeña
lista de documentos donde se pueden consultar datos interesantes de nuestro
pasado.
Uno de los libros más interesantes es el LIBRO DE FÁBRICA, que
se refiere a gastos realizados en la Iglesia de Villanueva.
A continuación transcribo algunos datos:
En el año 1787 se cerró la puerta de la Iglesia que daba al
norte, en la que está la pila del bautismo, se arregló la torre
con cal y arena, cítara de ladrillo de la torre y apeo de madera maestra
en la que entran los postes del tejado, se desmontó el tejado mayor
y se utilizó tabla y clavazón.
Esto, con los jornales de maestros costó 377 Reales.
La licencia del Tribunal Eclesiástico para tapiar una de las puertas
de la Iglesia y disponer su centro para Capilla y colocación de la
Pila Bautismal costó 24 Reales.
Cerrar y tapiar de piedra de sillar con su cornisa y tejado la puerta de la
Iglesia que miraba al norte, con la disposición de su interior con
suelo enlosado y cañón para colocación de la Pila Bautismal
junto con materiales y ajuste de maestro y peones costó 10.864 Reales.
El coste de la balaustrada de nogal con sus dos puertas y remate, clavazón,
yeso y todos los demás costes, ascendió a 10.495 Reales.
En el año 1792:
Reparación del retablo de Nuestra Sra. del Rosario.
Limpieza de la mesa, pedestal, dorado, jaspeado y encarnado de las imágenes
de San Roque y San Sebastián.
Dorado y limpieza de la Custodia del Altar Mayor, repararla en la arquitectura
y componer todas sus figuras, estofarlas y encarnarlas.
Dorado y jaspeado de las dos mesas de Nuestra Sra. del Rosario y San José.
Estofado y dorado de las efigies antiguas de Nuestra Sra. del Rosario y Santa
Lucía.
Todas estas obras supusieron un coste total de 1.070 Reales.
También se realizó una mesa romana para Nuestra Sra. del Rosario
para su conducción y un andamio para dorar el retablo.
Se compraron tres casullas, una de ellas de seda con el fondo de plata y púrpura,
dos coronas de la Virgen, corporales, pectoral y varias cosas más.
El coste de todo esto ascendió a 4.831 reales.
En el año 1789:
Se necesitaron 32 carros de piedra de sillar par cerrar tres troneras y abrir
una ventana para desbrozar las bóvedas, y su coste fue de 572 Reales.
Un tabernáculo nuevo de nogal y su conducción para el Altar
Mayor costó 529 Reales y 17 Maravedís.
En el año 1797:
Obra de entrada de la Iglesia con pared de sillería por la parte interior
guardando el orden del usillo del coro, con dos portadas, una grande y otra
pequeña de arco a regla. 1.595 Reales.
En el año 1798.
Se trajeron 54 carros de piedras de Ubierna y Hurones para reparar el Presbiterio
y 20 sepulturas que estaban maltratadas, con un coste de 846 Reales.
Al maestro de herrería Manuel García, se le pagaron 1.795 Reales
por el balaustrado de hierro con ocho bolas de bronce colocado en el Presbiterio
y realización de una nueva bandera para la veleta.
Este año también se empedró toda la calzada del portillo
que mira a Celadilla hasta la carretera de las huertas por un importe de 355
Reales.
En el año 1802:
Una mesa de estilo romano, un remate del dosel de Ntra. Sra. de los Dolores
con su dorado y pintura, parte del pedestal y la cajonería de la Sacristía.
580 Reales.
En el año 1828:
Se pagaron 1.868 Reales por once arrobas y media de metal para la fundición
de ambas campanas. A ello hay que sumar los 38 Reales que costó la
licencia para la fundición de dichas campanas, los 27 Reales que costaron
los dos días que fueron los campaneros a Burgos para reconocer dicho
metal y los 15 Reales que costó el herraje de dichas campanas.
La subida de estas campanas a las troneras y su colocación costó
66 Reales.
Además se compró una romana para pesarlas y una maroma para
subirlas a las troneras, por un importe de 34 Reales.
En el año 1831 se pagaron 600 Reales por el monumento, que este año
se hizo nuevo.
En el año 1833 se pagaron 360 Reales por la hechura de los cuatro Evangelistas
que se hicieron nuevos este año.
Así podríamos enumerar todos los gastos, puesto que en el Libro
de Fábrica vienen recogidos detalladamente según se iba invirtiendo
en ella.
Una lectura pausada y detallada de todos estos libros que se han enumerado
anteriormente, nos ilustraría sobre muchos datos interesantes que permanecen
en el olvido porque nadie se ha ocupado de recopilarlos y sacarlos a la luz.