Ya no tenemos bueyes, ni trillo, ni carros. Ni tenemos que llevar
el agua y la comida a los hombres, ni estar todo el verano segando.
Pero todo eso no está olvidado en nuestras mentes...
Que esta exposición sirva de homenaje, y para recordar el trabajo y
los sudores de aquellas gentes.
Todas las generaciones pasadas, presentes y futuras, están representadas
en las fotografías.